• instagram
  • twitter
  • facebook
WS

Tenemos explosivos: La estética del accidente.

Entrevista Tenemos Explosivos Sala Metrónomo 05.07.2019 WalkingStgo 14

Entrevista por Constanza Bustos Sánchez / Fotos por Miguel Inostroza Godoy. – 05.07.2019

La banda se inició el año 2009. ¿Cómo decidieron crearla? Varios de ustedes ya venían de bandas como Asamblea internacional del fuego, Inhala, Cría Cuervos, Güeso Santo, Johnson Overdrive. ¿Querían seguir en la línea del postharcore o innovar?

Álvaro Urrea: Este tema lo hemos conversado muchas veces entre nosotros y creo que esta es la ultima versión a la que llegamos. Con René y Juanjo nos conocemos porque yo ensayaba con Johnson Overdrive en una sala bajo de la sala de ellos. Realmente ellos ensayaban arriba de mi cabeza. El guitarrista con que yo tocaba en ese tiempo estaba en los mismos cursos de la universidad que el baterista de Cría Cuervos, que es JP. Ahí nos conocimos los tres. Cuando se desarma Cría Cuervos, Johnson Overdrive, que era la banda donde yo tocaba estaba muriendo. Con René nos juntamos y queríamos hacer una banda como Hüsker Dü o Dinosaur Jr. Nuestra idea era hacer un Hüsker Dü.
Cuando empezamos con el proyecto vimos a quién llamamos. Ahí apareció el Chuncho (Cristián Rodríguez, exbaterista). Antes de eso nos contó de Eduardo era un amigo de él con el que siempre había querido tener una banda. De hecho le habían ofrecido cantar con Cría Cuervos pero Eduardo se había ido a Alemania.
Pasó que ahí congeniamos los cuatro y ensayamos las primeras canciones. Ahí salieron las primeras canciones en un demo, en un cassette. Esas canciones se las mostramos a Juanjo. Juanjo pasó por fuera de la sala de ensayo, escuchó las canciones y le dijo a René que quería meterse en el proyecto. Juanjo fue el último en llegar. Esa es una de las versiones.

Eduardo Pavez: En el fondo como apuntando a lo que preguntabas, nunca hubo un intento de crear un estilo o de armar un proyecto que fuera como “tu vienes de tal banda, entonces hagamos algo así”. A mí me dijeron que esto iba a ser Minus the Bear mezclado con Pedro de Lion y yo dije que me gustaba. A ti te dijeron que iba a ser como Hüsker Dü. Nos engañaron a todos. Nos engañamos entre nosotros para formar la banda.

Álvaro Urrea: Pero eso es lo más entretenido. Que si revisas entrevistas para atrás y empiezas a ver las respuestas de lo que escuchábamos cada uno en ese tiempo era súper chistoso. Yo decía Public Enemy. Eduardo Minus The Bear. Juanjo decía Alice in Chains.

No tenían la idea de hacer algo como Asamblea Internacional del Fuego o que siguiera una línea particular.

Eduardo Pavez: Yo nunca había escuchado Asamblea. Yo escuché Asamblea después de que lanzaron el vinilo.

Álvaro Urrea: Después que habíamos tocado con ellos los conocimos.

¿Cómo nació el nombre Tenemos explosivos? Lingüísticamente es interesante porque no se ocupan artículos ni sujetos en su composición. Se esconde el agente. Esto habla de un silencio. ¿Pensaron esto o nació esporádicamente?.

Eduardo Pavez: La historia del nombre es súper simple. No teníamos un nombre, de repente queríamos tocar en vivo y no teníamos nombre. Y Juanjo dijo “podríamos llamarnos Tenemos Explosivos”. Todos dijimos como “no nos me gusta”.Estaba buena la idea pero le faltaba algo. The Future Sound of London tiene un single que se llama We have explosive y cuando Juanjo lo escuchó dijo que en inglés sonaba bien. Pero acá tiene el We.

A mí me pasa que el nombre no me gustaba y creo que me he acostumbrado al nombre con el tiempo. Creo que hemos aprendido a quererlo con los años y esperamos que el nombre nos quiera de vuelta a estas alturas. Pero ha sido una relación con una persona. Es un poco como se generó la banda. Todo ha ocurrido como con la estética del accidente.

En sus inicios ¿Cuáles eran sus referentes musicales, estéticos y literarios? ¿Han ido cambiando con el tiempo? De ser así, ¿cuáles son ahora?.

Álvaro Urrea: Todos en la banda venimos de partes distintas. Musicalmente juntamos todo y llegamos a un común. A esta altura ya nos conocemos más pero principio eran dispares los gustos.

Eduardo Pavez: Y estéticamente nos hemos descubierto en el camino. Todos leemos en la banda bastante. Pero por mi pega tengo que leer un volumen de textos variados.

¿En qué estás trabajando ahora por lo que dices de los volúmenes de textos?

Eduardo Pavez: Estoy sacando un doctorado en Columbia de Teatro y performance. Es del departamento de literatura comparativa en inglés. Es una subrama que estudia el concepto de la performance, no como artístico sino performance desde el lenguaje. Cuando tú dices “¿Te quieres casar con ella? ¿La aceptas en matrimonio? Sí acepto” Hay una performance del lenguaje que forma un diálogo entre la comunidad humana, que forma un ritual y esto produce un efecto concreto que se convierte en efecto legal. Entonces eso estoy estudiando.

Los referentes que tenía cuando entré a la banda tienen que ver con mi trabajo como dramaturgo. Tragedias griegas, dramaturgia francesa, un poco de dramaturgia alemana. Ahora con los años esto permanece pero creo que al principio se colocaron un par de pisos sólidos y sobre eso se ha ido construyendo la lírica de la banda.

Ustedes tienen un LP y 3 discos. Estos claramente destacan y se diferencian de otras bandas hxc por sus letras y su compromiso social. En ellos hay una línea donde se rescata la memoria colectiva, se hablan de crímenes de historia, se utiliza la literatura contemporánea y los mitos griegos. ¿A qué se debe esto? ¿De dónde viene esta identidad particular?

Eduardo Pavez: Recuerdo el primer ensayo que tuvimos. Nos pusimos a conversar de política. Aún no era ni siquiera el primer gobierno de Piñera. Era previo, todavía estaba Bachelet. Igualmente había una sensación general del descontento. Estábamos todos de acuerdo con esto y queríamos trabajar sobre esto.
Personalmente a mí me gustan las obras en las cuales el mensaje está implícito. Que se hable de un algo que está oculto dentro de otras cosas. Pensé que sería interesante trabajar con algo que a mí me guste, desde la letra, porque tengo que escribir y me gustan las tragedias.
Yo no soy asiduo a la historia para nada, soy profundamente ignorante. Pero las poquitas cosas que sé las aprovecho, las disfruto y las atesoro. Utilizar esos pequeños tesoritos y cosas que estaban encontradas en los cajones y armar algo con esas herramientas.

¿En qué creen que se diferencia un disco de otro? ¿Cómo ha sido su evolución tanto musical como lírica? Por ejemplo su primer disco Derrumbe y Celebración fue masterizado por Bob Weston, bajista de Shellac y Mission of Burma, quién trabajó para Nirvana, Fugazi, Melvins.

Álvaro Urrea: El tema de las master se nos dio de rebote. Partimos con la idea de hacer una masterización en Chile y nos dimos cuenta que por los valores podíamos llegar a masterizar afuera pagando casi lo mismo que acá. Eran valores similares. Bajo ese prisma buscamos a alguien afuera. Intentamos primero con Steve Albini. Él estaba empezando una gira pero nos recomendó a Bob Weston. Ellos trabajan en el mismo estudio. Así llegamos a él.

Entonces, ¿En qué se diferencia un disco de otro?

Eduardo Pavez: Quizás tiene que ver con lo que te pasa diariamente. En ese momento cuando hicimos Derrumbe y Celebración estábamos muy enojados. Estábamos con mucho descontento. En cambio si lo comparas con Victoria hay un cambio muy grande. A mí me pasa que lo puedo dividir en áreas. Por un lado es la composición del disco.

El primero lo compusimos todos juntos. Estábamos tocando mucho en vivo. En esa época tocábamos dos, tres veces al mes y nos dábamos la oportunidad de probar canciones en vivo. La máquina estaba ocurriendo todo el tiempo. Había un enojo, una urgencia. Entonces sacamos el Ep y justo cuando estábamos grabando el disco reventaron las marchas estudiantiles. A mí me pasaba que iba a sacar fotos a las marchas, en las barricadas y me decían ¡Tenemos explosivos!. Esto existe como afuera de la lógica de la banda. Somos personajes en un micromundo de los cabros que están tirando la molotov. Pero existimos dentro de ese mundo. El primer disco está marcado por eso. Cuando uno abre el disco son mis fotos de las barricadas, tiene como esa estética. Pero mostramos su lado alegre.

El segundo disco ocurre a la distancia. La mitad la compusimos juntos y después yo me fui a Alemania. Entonces el segundo disco composicionalmente tiene esa separación y emocionalmente es mucho más triste, es más pesado. Yo estaba en una depresión fuertísima. René estaba en un periodo muy duro también.

Álvaro Urrea: Fue como que de verdad nos pilló a todos súper mal parados. No sé si decir que ese disco es nuestro karma pero sí o sí ese disco es muy triste. Hay gente que va y dice “Ese disco a mi me encanta”.

Eduardo Pavez: A mi me encanta. Es mi disco favorito de la banda.

Álvaro Urrea: Loco, yo lo odio. Ósea, no puedo decir que lo odio pero dentro de los tres tiene una carga. Es pesado.

Eduardo Pavés: Y Victoria también. Fue una profundización de lo que ya habíamos hecho en la Virgen de los Mataderos pero aquí ya sabíamos que hacer. Los chicos componen a la distancia, yo escribo en mi casa.

Fue el experimento de armar las letras completas de un disco a partir de tener el disco entero musicalmente armado. Porque el primero lo compusimos juntos, el segundo fue a medias y el tercero en solitario. La operación lírica del tercer disco es para mí mucha más pesada que la operación del primero. Lejos. La primera ocurrió mientras yo vivía mi vida, la segunda en una depresión y el tercero ocurrió ya viviendo en Inglaterra y trabajando. Y me llegan 10 temas. Me dijeron no hay un concepto de disco, hay que armarlo.

Concepto lírico, porque concepto musical si existía.

Álvaro Urrea: Lo que pasa es que en Derrumbe y Celebración compositivamente nos metimos más los dos con René. Después en la Virgen es más Juanjo y René. Victoria es Juanjo conmigo. Entonces nos vamos turnando. El Matías hizo la producción de Victoria. Paso por la manos de todos en algún momento.

Eduardo se fue a Alemania el año 2013. ¿Cómo ha sido este proceso de trabajar a distancia y hacer los otros dos discos?

Eduardo Pavez: Yo creo que Whatsapp ha salvado esta banda. Ustedes ensayan, me mandan los temas y yo escucho las grabaciones de los ensayos. Entonces sé más o menos lo que están armando. Yo no empiezo a trabajar las letras todavía pero ya sé como suenan. Hay un feedback super grueso pero el feedback más fino ocurre cuando nos juntamos.

Álvaro Urrea: Pero llegamos, amasamos una idea y a esa idea le damos vueltas. Hacemos tres ensayos y ahí le mandamos la primera versión a Eduardo. Y en verdad yo creo que somos una banda que le debe todo a la tecnología.

Eduardo Pavez: Esto en los ochenta no existe. Ahora que lo pienso hay algo bonito en eso. Si entendemos el rock como guitarra distorsionada, postgrunge, ese de finales de los 90. Ese era el mainstream en esa época. Ahora ese mainstream lo ocupa el trap, el hip hop, la música electrónica. Sin embargo nuestro rock es completamente dependiente de la tecnología de hoy. No podría haber existido antes. Tiene esa dualidad.
Si bien no operaba cuando nuestros ídolos estaban tocando, era lo que había que hacer.
Probablemente ahora querríamos ser estrellas de trap. (Risas).
Pero si había un interés de lo que suena nuestra generación. Nosotros somos de la generación de Deftones, de Super Sordo. Tiene como ese color. La tecnología nos permite cumplir el sueño de la banda que queríamos ser en esa época acompañado de la tecnología que permite que esa banda exista ahora.

Ustedes el año 2015 viajaron a México y luego el 2017 a Colombia. Estuvieron en Bogotá, Calí y Medellín presentando el segundo disco La virgen de los mataderos. ¿Cómo logran organizar estos viajes.? Tengo entendido que la autogestión es la base.

Álvaro Urrea: El primer acercamiento fue con Joliette. Ellos conocían la banda y querían que fuéramos para México. En algún momento no sé como nació la idea loca y dijimos que lo hiciéramos ahora porque después no íbamos a poder ir. Así nos fuimos.
Cuando llegamos a México nos fuimos de gira con una banda canadiense que es Life in Vacuum, con Zeta de Venezuela y con Desnudos en Coma de Colombia. Ahí nació el nexo con Colombia. Cuando volvimos nos seguimos escribiendo porque nos hicimos todos amigos. Luego vino de Canadá Life un Vacuum y allí pensamos que podíamos hacer para presentar el disco nuevo. Y ahí nos fuimos a Colombia por medio del nexo que hicimos en México. Hijos de la tecnología, todo por Facebook.

Hoy vienen a cerrar el ciclo del disco Victoria lanzado el año 2017. Este disco tiene ideas más familiares, es más personal y emocional. Llevaron las ideas globales a la cercanía, a historias moleculares. Hacen referencias a los detenidos desaparecidos. Hay memoria como sentir histórico. Hay discurso político construido desde la experiencia. Cuentenme un poco de esto.

Eduardo Pavez: Puedo hablar de donde están escritas las letras, es más honesto. Cuando toca la tarea de escribir un disco entero es muy diferente a escribir una canción que es manejable, que son tres minutos y hay un número limitado de palabras que uno puede decir en ese tiempo. Por más que te esfuerces no vas a escribir una novela. Pero un disco es mucho trabajo. Cuando llega Victoria y sus diez canciones lo pasé muy mal en el proceso porque no sabía cual era el concepto y cómo se iba a trabajar.

Hay una tragedia griega que a mí me gusta mucho que es la Orestíada. Esta es una tragedia familiar divida en tres partes. La primera parte comienza con Agamenón. Yo dije que Victoria siga la organización de la Orestíada, sin que la Orestíada este presente salvo en la imagen familiar.
Entonces comienza el disco con Agamenón volviendo a casa luego de una guerra. Con la mujer llorando en la puerta de entrada. Hay una tensión inherente en el reencontrarse con la otra persona. Y el disco avanza. La mitad del disco es Coéforos, que es la segunda parte de la tragedia. Y termina no con las Euménides, sino se convierte en Victoria. Es el personaje que emerge desde el perdón colectivo. El perdón que inflige Apolo en Orestes. Los demonios se convierten en esta especie de ángeles buenos. Es el encontrar a la hija desaparecida.

Entonces anclar todo eso en la idea de familia involucra tener que crear una historia familiar de personajes adentro. El padre torturador que vuelve a casa luego de matar a alguien, que no sabemos quién es, habla a través del disco en diferentes momentos. Comienza a enloquecer. La madre que busca a la hija, el hermano que perdió a la hermana y que recuerda a la infancia. Las cenas familiares.
Lo que el disco hace es tratar cohesionar una historia familiar sin decir esta es la historia. Se amplia hace una historia personal. Hay cuentos adentro de eso. Los personajes son personajes pero son personas. Operan en ese doblete en cual el personaje no es una máscara sino que es una persona develada.

Álvaro Urrea: Ese concepto nos lo presentó Eduardo cuando ni siquiera habíamos pensado que el próximo disco se llamaría Victoria. Nos dijo que sería bacán hacer como una historia y nosotros pensamos que era una historia muy lineal pero todos dijimos que sonaba súper bien. Hagámoslo. Si bien existía esta idea, la música de Victoria es mucho más sencilla que la de Derrumbe y de la Virgen. Tiene menos arreglos. Está mejor trabajada en materia de sonido e ingeniería pero es más pulcra.

En este disco vemos la colaboración de Rodrigo Recabarren en batería, a la cantante Vicky Cordero (Círculo Polar y Reina Morsa) con Victoria y a Marcelo Nilo en la canción Desoquedad. ¿Por qué decidieron trabajar con ellos en estas canciones?, ¿Cómo fue esa experiencia?

Eduardo Pavez: Bueno Rodrigo es vecino mío en Nueva York. Somos amigos desde los 14 años. En verdad estas son semillas que se plantan y germinan de a poquito.
Pensamos que sería bueno incluir un tipo de música que fuera radicalmente lejana a la nuestra y que se insertara el experimento. Con el Reca fue agregar algo medio jazz free. Buscábamos una forma en que la canción bajara a algo que no tuviera nota. Solo sonido. Batería era la opción. Por otra parte la Vicky nos ayudó con el proceso de grabación y las voces con Matías. Ellos trabajaron juntos.

Álvaro Urrea: Lo de Nilo fue porque Matías es baterista de sesión y toca con él. Juanjo es audiovisual y había grabado un programa de televisión para canal 13 cable y ahí conoció a Nilo. Esto fue cuando estábamos trabajando Derrumbe. Entonces después cuando vimos que Matías tocaba con él se lo propusimos a Nilo y dijo que sí.

Eduardo Pavez: Es interesante porque Nilo no es alguien que acepta colaboraciones. Tuvimos que mandarle el tema antes, juntarnos a conversar, explicar que era. Fue muy bonito porque fue como recibir un espaldarazo de alguien que te diga que no estás tan perdido.

Ahora están en el sello independiente Ladrido. ¿Cómo han experimentado esta nueva etapa?

Álvaro Urrea: Logísticamente Ladrido ha sido un tremendo espaldarazo también. Nos ayudan mucho con el tema de las giras, para los locales, con la distribución.

Eduardo Pavés: Hay un punto en el cual uno tiene que admitir que la autogestión tiene límites temporales. Hay cosas que no puedes hacer porque no te dan la cantidad de horas para poder hacer las cosas.

Ladrido cae en un momento en el cual dijimos que no podemos seguir organizando las giras, tener trabajo y tener familia. Necesitábamos que alguien nos ayudara a ordenar. A hacer el diseño de las poleras, conseguir un diseñador, postular a un fondo o conseguir gente. Ladrido aparece ofreciendo esa ayuda. Pero la figura de sello opera en esa área.

Nosotros antes estábamos en Tuneless y este operaba en el área que necesitábamos antes que era conseguir un fondo para poder lanzar un disco. Tuneless nos ofrece ayuda monetaria para poder sacar un disco y un trato para que poder autofinanciar el disco, pero es un inversionista inicial. Nos ofrece dinero, sacamos el disco y con las ventas le pagábamos de vuelta y el sello volvía alimentarse.

Álvaro Urrea: Pero no teníamos ayuda logística y cambiamos una por otra. Tuneless desapareció por eso no seguimos con ellos. Justo fue en el momento que teníamos cuatro o cinco canciones y nos empezamos a preocupar de cómo sacar este disco y en esas sale Ladrido. Nos ayudan en la logística.

La gira de cierre de ciclo dura 2 semanas. Luego de esto, ¿piensan trabajar en componer canciones nuevas?, ¿Cuál es el proyecto a futuro?

Eduardo Pavez: La gira iba a ser dos semanas y después yo me devolvía a Nueva York. Ahora me voy a quedar dos semanas más porque queremos trabajar en conjunto un rato.

No sabemos que va a salir de ello, no tenemos nada concreto, no hay fechas de nada pero hay ideas que queremos probar. A mí me gustaría rescatar una porción de lo que fue Derrumbe en el sentido de juntarnos un rato a probar algo entre todos y tener disonancias de opinión. En Victoria yo no lo viví. Ellos discutían entre ellos y me llegaba a mi. Yo soy súper bueno para estar en desacuerdo musicalmente. Me hace falta la experiencia de entrar a la sala y estar en desacuerdo y convencerme y convencerlos. Hay un acto de diálogo que se extraña.

Álvaro Urrea: Pero por ejemplo si bien Derrumbe, La virgen de los mataderos y Victoria tienen trabajo esta va a ser la primera vez que de verdad nos dedicamos a hacer algo. Con Victoria no hubo muchas pruebas de temas. Fuimos y dijimos que los temas estaban bien, que nos dejaban contentos y los hicimos así. Pueden haber temas que te gusten más que otros. Esta vez lo que buscamos es “¿Eduardo con este tema estás bien?” “¿Te sientes cómodo?” De verdad ir y decir “Sabes que este tema nos dejó a todos contentos”. Poder decir que estos temas son para nosotros. Es un disco para nosotros. Yo creo que a esta altura la podemos hacer.

¿Algún mensaje que quieran dejar a quiénes están leyendo?

Eduardo Pavez: Hay un concepto que me gusta mucho que es el de la auto observación. Creo que auto observarse, vale decir, ¿cómo estoy yo a la hora de hacer algo? impide que me aliene con lo que estoy haciendo. Es súper importante sobretodo hoy. No solo con las redes sociales. En ellas las opiniones del grupo me acaban llevando y acabo no cuestionando lo que esta pasando sino que me sumo a algo. Que es lo que pasaba antes con la tele, pero la tele era monolítica y las redes sociales son como desperdigadas. Pero el efecto es el mismo. Es alienación ante el otro. Creo que si en algo podemos aportar es en el observarse cuando uno esta sintiendo, pensando y haciendo. El sentir, pensar y hacer son parte de la experiencia. Observándose experienciando es lo más importante.

¿Álvaro algún mensaje?

Álvaro Urrea: Es como tocar después de Joliette esto.

(Risas)

Álvaro Urrea: Gracias por acompañarnos estos diez años.

– – –

Tenemos explosivos es una banda de post hardcore formada en Santiago de Chile en septiembre del año 2009 por ex integrantes de distintas bandas de la escena chilena como Criacuervos, Güesosanto, Inhala, Johnsonoverdrive y Asamblea Internacional del Fuego. Después de pruebas y ensayos, la banda quedó conformada por René y Juan José Sánchez en guitarras, Christian Rodríguez en batería, Álvaro Urrea en bajo, y como vocalista, Eduardo Pavez.

Publicado el 09.07.2019
2548 veces leido