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Review Lollapalooza Chile 2026: Sábado 14 de marzo

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Escrito por Jorge Pinto – Fotos por @godoyphotoshoot para @walkingstgo – 14.03.2026

El sábado 14 de marzo de 2026 estuvo marcado por los sonidos urbanos poco convencionales y el indie pop que dominaron la atmósfera festival Lollapalooza Chile en el Parque O’Higgins de Santiago. La gran sorpresa fue el reencuentro con nuestros Los Bunkers, que finalmente consolidó su legado artístico liderando el cartel de invitados.

La jornada culminó oficialmente cerca de la 1:00 am, marcando el horario más extenso de todo el festival. El flujo artístico transitó desde las nuevas promesas del indie local hasta la esperada consagración de figuras internacionales que debutaban finalmente en suelo chileno.

Del «under» al gran festival: El merecido hito de Fonosida.

El sad pop de la banda santiaguina Fonosida en el Lotus Stage fue la sacudida que abrió el día 2 del festival. El quinteto conformado por Saskya Campos (voz principal), Cristóbal Faúndez (guitarra, voz), Francisco Soto (bajo, coros), Daniel Cornejo (batería) y Ricardo “Richi” Canales (guitarra) debuta a lo grande en el festival de los festivales en un más que merecido reconocimiento a su trayectoria indie/under desde el 2017. En escuetos 30 minutos y vestidos con colores fonomix la banda repasó los hits “bonitos, bailables y para llorar” de sus 3 álbumes. – Fotos gentileza Lollapalooza.

Zaturno: un recorrido histórico por 25 años de rap chileno.

El MC Juan “Zaturno” Lagos inauguró con maestría el escenario Cenco Malls Stage, consolidando su estatus de prócer del hip-hop nacional. Conmemorando un cuarto de siglo en la industria, el referente de la música urbana recorrió su catálogo histórico junto a Soledad Urrejola en los coros y voces adicionales, fusionando himnos nostálgicos como “Así yo soy” y “Sonido espacial” en compañía de su banda de soporte y diversos invitados como Nicole (para interpretar “Buscarla salida” y “2001”), Lenwa Dura (para interpretar clásicos de “Tiro de gracia”), Jonas Sanchés y Felo Foncea.

Mano de Obra: el potente debut del orgullo de Quilicura.

Bajo el liderazgo vocal de Javier Martínez, la agrupación Mano de Obra inauguró con ímpetu el Alternative Stage. La banda oriunda de Quilicura desplegó un hardcore punk punzante, entrelazando distorsiones melancólicas con percusiones vertiginosas. Durante aproximadamente 45 minutos, el quinteto que, además, se compone de Braulio Jiménez (guitarra), Pablo Lagos (bajo), Mario “Skateboarding” Valenzuela (guitarra) y Tomas Ávila (batería) revitalizaron el género, fusionando punk con técnica metalera en un hito histórico para el circuito independiente. Sin dejar de lado indicar sus proclamas sociales (con alusión al gobierno de extrema derecha de Kast: “4 años de la perra en los cuales hay que mantenerse unidos para luchar contra ellos no será fácil”).

Como Asesinar a Felipes: el regreso de un culto.

Como Asesinar a Felipes reafirmó su estatus de culto mediante una ejecución técnica impecable que incluyó un adelanto de su inminente lanzamiento discográfico en Abril. El conjunto santiaguino aprovechó cada segundo de su set para desplegar un jazz oscuro y sofisticado, apoyado en una puesta en escena estéticamente pulcra. Tras sus memorables participaciones en el Lolla del 2011 y 2018 (acompañados por Billy Gould, bajista de Faith No More), la agrupación liderada por Felipe «Metraca» Salas volvió a impactar esta vez en el Lotus Stage. La participación especial de la cantante, guitarrista y compositora María Segú (de “María y Los Templos”) añadió una capa melódica inédita a su característico estilo vanguardista.

Candelabro: el nuevo estándar del rock chileno.

El septeto nacional Candelabro marcó un hito inusual al presentarse dos años consecutivamente en el festival, consolidando su estatus tras publicar una de las obras discográficas más trascendentales de la escena local.
Desde el imponente Cenco Malls Stage, los músicos Matías Ávila (voz y guitarra), Franco Arriagada (batería), Carlos Muñoz (bajo), Javiera Donoso (voz y teclado), Luis Ayala (guitarra y coros), María Lobos (saxofón alto y teclado) y Nahuel Alivia (saxofón soprano y teclado) desplegaron una propuesta innovadora que define el nuevo estándar del rock local. Durante 45 minutos (que pasaron volando), su ejecución vocal e instrumental ratificó que son el motor principal del recambio artístico nacional. La agrupación alcanzó el clímax de su presentación durante el cierre del espectáculo, cuando ejecutaron magistralmente «Fracaso», el tributo a Los Prisioneros titulado «Ultraderecha» —acompañado de gráficas críticas sobre líderes de extrema derecha del continente— y, finalmente, la potente entrega sonora de su tema «Pecado».

Chicarica llevan su arquitectura sonora al Lollapalooza.

La agrupación capitalina de dream pop con 11 años de trayectoria Chicarica hace su estreno en el Lollapalooza ocupando el Lotus Stage, respaldada por elogios de publicaciones como Billboard y Rolling Stone. Este conjunto, integrado por Lorena Pulgar (voz principal y sintetizadores), Felipe Zenteno (guitarra, sintetizadores y coros) y Martín Pérez-Roa (a.k.a. Merci) (bajo y sintetizadores)., destaca en la escena debido a una arquitectura sónica sumamente elegante. – Fotos gentileza Lollapalooza.

DJO: el fenómeno viral de «End of Beginning» retumba en el festival.

Bajo el pseudónimo artístico DJO, la estrella cinematográfica Joe Keery asumió el rol de primer exponente global en pisar el Cenco Malls Stage. El intérprete estadounidense, quien turisteó por la Patagonia nacional por dos semanas, debutó con una propuesta de rock independiente cargada de matices lisérgicos, repasando una trayectoria de siete años plasmada en tres entregas de estudio, donde las piezas de «The Crux» destacaron. Tras asegurar el primer Sold Out de los Sideshows del festival, la estrella de DJO deleitó a la multitud con su himno globalizado en plataformas digitales, logrando que el público chileno coreara los versos de «End of Beginning» en una conexión espiritual absoluta y masiva. – Fotos gentileza Lollapalooza.

Turnstile: el fenómeno del hardcore mundial regresa con su álbum «Never Enough».

Tras consolidarse como el hito de la décima edición del Lollapalooza, Turnstile, el conjunto estadounidense que revoluciona el hardcore global retorna triunfalmente en el escenario Cenco Malls. La agrupación de Maryland, liderada por el vocalista Brendan Yates, aterrizó en el festival para exhibir las piezas de «Never Enough», su reciente placa discográfica gestionada de forma independiente, contando con la destreza rítmica de Franz Lyons (bajo), Daniel Fang (batería), Pat McCrory (guitarra) y el aporte melódico de la guitarrista rítmica Meg Mills. Con un sonido robusto que privilegió la fuerza de las guitarras, la agrupación estimuló la catarsis colectiva en la arena, iniciando la jornada con el corte que encabeza su reciente producción discográfica y extendiendo la intensidad hacia los himnos clásicos que definen su discografía. Nota aparte el espectáculo de los públicos con circle pits en cada canción, pogo generalizado y mosh.

Lorde: de la lluvia de 2022 al calor del Lollapalooza.

Tras 10 ediciones del Lollapalooza, Ella Marija Lani Yelich-O’Connor, conocida mundialmente como Lorde, marca su esperado retorno al certamen musical para presentarse frente a sus seguidores chilenos desde el imponente Banco de Chile Stage. La cantautora neozelandesa encabeza este reencuentro musical para promocionar «Virgin», su álbum del 2025, junto a sus talentosos músicos y bailarinas, saldando así una deuda emocional con los seguidores que todavía atesoran el recuerdo de aquel místico concierto bajo la lluvia ocurrido durante el Primavera Sound 2022. Un clímax memorable ocurrió al ejecutarse el éxito «David», cuando Ella se aproximó al público cercano al pasillo de sonido. La intérprete decidió cerrar aquel tema trepada sobre una estructura auxiliar, situada estratégicamente en las inmediaciones de la mesa de sonido. – Fotos gentileza Lollapalooza.

Los Bunkers hacen historia como los primeros headliners chilenos del escenario principal.

Los Bunkers, el quinteto penquista consolidó un logro sin precedentes al transformarse en la primera agrupación nacional que encabeza la programación del escenario estelar Banco de Chile Stage, reafirmando su estatus como referentes indiscutidos de la música chilena. La agrupación integrada por Francisco y Mauricio Durán, junto a los hermanos Álvaro y Gonzalo López, retorna al festival incorporando a Natalia “Cancamusa” Pérez en las baquetas. Este regreso ocurre tras su participación en el inaugural Lollapalooza 2011, cuando Mauricio Basualto aún era su baterista. La participación recurrente de este colectivo en variados grupos musicales a lo largo de la historia del festival les ha otorgado una visibilidad privilegiada, permitiendo que los fanáticos identifiquen plenamente su sello interpretativo en cada nueva propuesta que presentan. Mediante una instrumentación potente que integró los teclados del virtuoso Martín “El rey del metro cuadrado” Benavide y la elegancia del Cuarteto Austral, los intérpretes chilenos conquistaron la jornada definitiva. Esta metamorfosis desde el formato acústico hacia un bloque enchufado dotó de nueva energía a sus clásicos, justificando plenamente su posición privilegiada en la cabecera del afiche promocional.

Publicado el 15.03.2026
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