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Review Lollapalooza Chile 2023: Sábado 18 de marzo

Escrito por Karin Ramírez Raunigg – Fotografías por @godoyphotoshoot – Fotos Aurora, Benito Cerati, Villano Antillano gentileza Lotus – Lollapalooza.

Ya es sábado, y junto con ello, damos inicio a la segunda jornada de Lollapalooza Chile.

La diversidad de maquillaje, outfits y potentes peinados, esta vez se aúnan en brillo, porque la noche tendrá como verdadera reina a Rosalía y el primer año del lanzamiento de uno de los mejores discos del 2022: MOTOMAMI.

Villano Antillano: “El feminismo trans-incluyente es el único feminismo real”

Abriendo el escenario de Banco de Chile, Villano Antillano irrumpe en escena a eso de las 13:15, y la verdad, somos varias y varios que, entre vítores, esperamos este momento.

Un pequeño traje de dos piezas de colores luminosos tiñen el cuerpo de la reconocida artista urbana. Una propuesta política que se solidifica con el paso de los minutos, porque la ideóloga de «Poli», no pierde de vista la importancia de mostrar cuerpos reales, reconociendo la relación dialógica de mostrar en estas instancias vientres abultados, significa también disuadir y resistir ante la cosificación de nuestros cuerpos.

Los minutos avanzan, la gente en evidente disfrute olvida el uso del bloqueador, sin embargo, la potencia de esta performance es en práctica una intervención política contrahegemónica al cis-tema hetero patriarcal. De este modo, la interpretación del track “Mujer”, que fue acompañada de ILE, supone también un ejercicio de introspección en clave urbana, porque es en este contexto en el que la ideóloga de “Kaleidoscópica”, se toma los micrófonos con especial rebeldía para enunciar que toda expresión de odio contra las minorías en transición -o en proceso de transición-, y todas las comunidades LGBTIQA+ deben ser condenadas, y por efecto todo feminismo feminismo trans-excluyente, no es más que el reflejo de una sociedad quebrada y sin alma.

 

Benito Cerati: La historia que busca construirse en subjetividad

Evidentemente caer en generalizaciones resulta un reduccionismo inocuo y carente de contexto. No obstante, cuando se afirma que “Benito Cerati es la vívida imagen de su padre”, no mentimos cuando identificamos que la gran mayoría de las personas buscan a Gustavo Cerati en su propio hijo.

Ahora bien, merecemos reflexionar respecto a la invisibilización de su carrera y proyectos musicales producto de estas mismas generalizaciones vacuas, puesto que, si buscamos comparar la trayectoria artística de Gustavo respecto de su propio hijo, dejamos caer en Benito un manto de hostilidades en las que toda su propuesta artística, queda reducida a los Sonidos de Soda Stereo, por este motivo, intentar separar a Benito de su padre, es un ejercicio de libertad.

Con un atuendo ligero, de un color calipso vibrante, el ex integrante de Zero Kill irrumpe en el Axe Stage, para dar rienda suelta a uno de los primeros shows en solitario en lo que es su segunda nacionalidad. De este modo, el artista de 29 años, enamoró a su público con canciones como “Agujero negro”, “Futuro incógnito”, “Buenos días amor” y “La tercera es la vencida”, además de la canción “Cerca”.

Durante la segunda parte del espectáculo en el escenario de Cerrillos, el cantante presentó una versión con velocidad drum n’ bass de Amiga mía, canción escrita por Jorge González para el álbum de Los Prisioneros en Corazones y que fue lanzado en 1990. Con este acto, Benito Cerati sentencia que su paso por Lollapalooza Chile estuvo lleno de sorpresas, pero también de potentes guiños a nuestra cultura nacional. Un show redondo de principio a fin, por este motivo, la invitación queda abierta a conocer y profundizar en su música, desde el respeto a la subjetividad de Benito en su absoluta individualidad.

 

Marilina Bertoldi: La soberbia del rock argentino

Tras una enérgica presentación donde el carácter político se vuelve una dimensión importante en la performance de una parte de Lollapalooza, ahora es el momento de correr al Axe Stage, porque la fiesta la continúa con una gran mujer que hoy debuta en territorio nacional.

Con un imponente trench coat, aparece en escena Marilina Bertoldi desde el lado izquierdo del stage. Potentes guitarras que dan forma a esta presentación, que lejos de rimbombancias, realmente busca construir una vívida imagen que el rock, no les pertenece únicamente a los hombres.

Tras iniciar su presentación, el abrigo verde que la vistió para salir en escena ya no existe más, porque la temperatura en el Parque Bicentenario Cerrillos es tal, que no hay outfit que pueda con este tipo de sensación térmica, y es bajo este marco, en el que Marilina viste un bodysuit al más puro estilo de Cindy Lauper en la primer parte de la década de los 80.

La conexión con el público es vital, puesto que pese a que esta presentación no ha sido una de las más numerosas en cuánto a público asistente, Marilina no pierde de vista a la decena de almas que se congregaron para disfrutar su música, y también para conocer nuevos sonidos.

“La cada de A”, “Fumar de día” y “LA LÁ” fueron algunos de los temas que la artista argentina interpretó, para ganarse a las decenas de almas que disfrutaron esta parte del día. La artista reconoce que nunca había venido a Chile, y que mucho menos “había comido pan con palta”, sin embargo, esta tierra también sabe querer. Llegados al tiempo límite, Marilina deja el escenario, sin antes declarar “Que vivan las mujeres en el rock, que vivan las lesbianas”, porque el rock es político, y también es un enclave de lucha y resistencia.

 

Pettinellis: El regreso de uno de los bastiones del rock chileno

La baja de la artista estadounidense WILLOW a días de la onceava versión de Lollapalooza Chile, sin duda que fue un balde de agua fría. La confirmación de que en su reemplazo se subirían los Pettinellis, marcó un manto de dudas respecto a si esta presentación era un equivalente al peso de la ideóloga de “Lately I Feel Everything”. Y bueno… la fecha llegó y hoy tenemos las respuestas que necesitábamos.

Con perfeta puntualidad, la banda comienza a tomar posiciones en medio de tradicionales aplausos, no obstante, cuando aparece Álvaro Henríquez, el público enloquece. Dos segundos de silencio, y los primeros acordes de “A Go-Go” nos transportan a una verdadera fiesta de Jazz. “No hables tanto” y “Niña” son algunos de los traks que se vitorearon por un público en su mayoría, supera los 35 años.

“Hospital”, “Sexo con amor”, “Un hombre muerto en el Ring” y “Ch bah puta la güeá” fueron los tracks coreados de principio a fin por las y los asistentes, clásicos de ayer y hoy que jamás van a pasar de moda, porque el impacto de la propuesta del proyecto que inició como el sueño solista de Henríquez, hoy es mucho más que el simple reemplazo de Willow, sino que hoy es la banda que sin pensarlo, congregó a miles superando sus propias expectativas. El rock chileno no está muerto, sigue vivo y rebelde.

 

Aurora: La implacable ternura de la performance en clave synthpop

La cita que fue acordada a las 18:15 en el escenario de Banco de Chile también inicia con importante puntualidad, lo que a este punto, parece una de las características que va a quedar en la memoria colectiva de este Lolla 2023.

El segundo de los escenarios principales se llena en cosa de minutos, sin embargo, esta vez la espera de tiñe de cálidas tonalidades blancas mientras comienza la hermosa espera de AURORA, quién en un acto de completa delicadeza, inicia su presentación con “The Forbidden Fruits of Eden”.

Una tierna melena rubia, cándida personalidad con rasgos que guardan la pureza de la infancia, construyen la identidad de la artista. No obstante, cuando se entrega en escena, sucumbe ante la performance con implacable fuerza. Avanza con “Heathens”, “The River”, “Al lis Soft Inside” y “Queendom”, mientras que al interpretar “Exist for Love”, el Parque Bicentenario Cerrillos se vuelve un completo karaoke en el que un acalorado atardecer es testigo de que la artista noruega merece un lugar preponderante en este festival, en el circuito musical y también en la escena synthpop.

Ocupada y preocupada siempre de el público que hoy asiste y se propaga con genuina emoción, les invita a todos y todas que puedan moverse y tomar distancia, porque los desmayos y el agotamiento físico siempre va a ser nuestro verdadero problema. Continúa el show con “The Seed”, “Running with the Wolves”, “Cure for me”, para terminar al unisono con “Giving in to the Love”. Las lágrimas en el rostro de quienes se agolparon a interpretar parte del álbum de estudio “All My Demons Gretting me as a Friend” (2016), se hacen manifiestas en este escenario. La ternura, delicadeza y especial carisma manchan esta parte de la tarde, dejando en claro que la escena musical de escandinava no solo es sinónimo de metal.

 

Rosalía: Impetuosa y MOTOMAMI

La diversidad de sonidos que es capaz de albergar Lollapalooza es tal, que desde la ternura de AURORA, pasamos a la fuerza implacable de la nueva diva del pop: Rosalía. Es clave mencionar que la presencia de mujeres en esta versión de Lollapalooza también es concordante a los nuevos tiempos y la demanda sobre deudas históricas, como por ejemplo la necesidad de otorgar espacios a mujeres y disidencias. Por este motivo, el mensaje político entregado por parte de las y los artistas que se han subido a los diversos escenarios, representan también una intención de cuestionar los espacios de concentración de poder. Bajo este manto, es que el escenario Banco de Chile se tiñe de valor, feminismo y disidencia, lo que comienza con Villano Antillano, hoy finaliza con Motomami.

El éxodo de las comunidades que deciden acompañar a AURORA no distan mucho de las personas que se quedan a esperar a La Rosalía. La espera dialoga con la calma, la calma con el atardecer, y el atardecer con la luna. 20:16 y las luces se apagan, el sonido de una moto logra la explosión de todas y todos quienes esperaron por largos minutos a la Motomami. “SAOKO” es la canción elegida para abrir esta jornada y hacer estallar a todas y todos los asistentes.

“BIZCOCHITO” y “LA FAMA” fueron tracks que se tomaron la primera parte de este show, tanto por el histrionismo que implica la performatividad de la interpretación, como también por la recepción de sus seguidores. “De Aquí No Sales”, fue el guiño que toma de su impecable primer disco “El Mal Querer” (2018), disco que la trajo por primera vez a Chile en similares circunstancias.

“La Noche de Anoche”, “Linda”, “Despechá” y “Lie Like You Love Me” fueron los temas que se ganaron las miles de almas que por fin escucharon estas canciones en vivo y no por la radio. Sin embargo, “CANDY”, “MOTOMAMI”, “LA COMBI VERSACE” transformaron el Banco de Chile Stage en un perreo intenso en clave pop, por lo que la complejidad a nivel de producción e interpretación performática trasciende las bases estructurales de lo ya conocido.

Llegados al final del show, es evidente que la gran mayoría de las y los asistentes que se quedaron hasta la última palabra cantada por la artista, se fueron con la sensación de que este show fue una performance completa desde todas las aristas posibles. Por un lado, sigue impresionando la dirección visual que se transmite por las pantallas, puesto que logra hacer un verdadero videoclip en vivo, y no solo la reproducción de la imagen central de un artista. También impresiona la puesta en escena, el cariño y la capacidad impresionante de generar una presentación donde la dirección artística trasciende el show. Por este motivo, es preciso reflexionar respecto a lo acontecido en el cierre del escenario Costanera y la presentación de Drake, ante esto nos quedamos con la interrogante: ¿Era Rosalía quién debía cerrar la segunda jornada de Lollapalooza Chile 2023?

 

Cigarettes After Sex: La melancolía que se viste de blanco y negro

La capacidad de convocatoria de Rosalía es tal, que segundos de terminar su presentación, el público se divide entre Drake y Cigarettes After Sex. Las salidas se dificultan, son cinco minutos que nos separan de Cigarettes After Sex, muchas personas corren para alcanzar a ver la gran entrada de la melancolía.

Tal como ha sido la tónica que construye el concepto de Cigarettes After Sex, la estética minimalista del Black & White mancha el Axe Stage, escenario que ha sido por excelencia el más indie. Tenues y discretos aparecen en fila a tomar posición e instrumentos, avanzan en acordes para dar el kick off con “Crush”, ganándose el afecto y atención de las y los asistentes de la presentación.

Continúan con “You’re All I want” y “Nothing’s Gonna Hurt You Baby”. La conexión entre el público y la banda es una relación implícita, en que la apreciación simbólica es parte de la performance. Lentos pasos de baile, grabaciones que figuran como memoria a largo plazo y la contemplación como disfrute, construyen la interacción afectiva de la banda y su público.

Las y los asistentes buscan el mejor lugar para escuchar la banda sonora que protagoniza nuestra melancolía y construye los recuerdos más profundos. El público busca cómodamente encontrar aquel espacio que le permita habitar su propia vulnerabilidad en subjetiva calma. Continuamos con “John Wayne” y “Pistol”, seguimos atónitos ante la calma estética que propone la banda con gráficas concordantes a las proyecciones creativas que propone la banda.

“Cry” toma especial atención, no obstante, el público cada vez disminuye en cantidad, puesto que el show de Drake, hasta ese momento, seguía siendo la presentación que conduciría el cierre de la segunda jornada. Los puestos del público cambian, pero bueno, un pequeño manto de suerte recubre las espaldas de las y los seguidores de la banda que mantenían férrea la esperanza de verlos en las primeras filas pese a no haber esperado tanto tiempo.

El cierre del show estuvo de la mano “Apocalypse”, track lanzado el año 2017 y que se viraliza por medio de diversas plataformas, logrando hacer de esta canción la más vigente y popular de la banda. El fenómeno de la difusión y divulgación musical que se imbrica en las redes sociales provoca que el disfrute de esta canción cambie rotundamente respecto a la apreciación histórica que caracteriza los shows de Cigarettes y sus comunidades de seguidores. Esto, debido a que las y los asistentes a esta presentación mantuvieron la contemplación como nodo prioritario, logrando hacer de éste, el carácter que construye de la dinámica artista-seguidor en la presentación en vivo. Sin embargo, el fenómeno de “Apocalypse” provoca que todas y todos los asistentes cambien radicalmente su acción de disfrutar el show, puesto que cambian de la contemplación y reflexión personal, al efusivo esbozo de las estrofas que se narran en casi 5 minutos. Ahora bien, el cuestionamiento respecto a este fenómeno radica en ¿Son realmente las redes sociales los constructos de divulgación y difusión musical pertinentes y concordantes al carácter identitario de las comunidades de seguidores específicas de cada banda?

La banda se despide con una bola disco en las alturas del escenario, las luces inundan todo el Axe Stage, algunas lágrimas se derraman en completa tranquilidad. Aparece el silencio como protagonista, las luces se apagan y la vulnerabilidad nunca se había sentido tan bien.

 

Galería fotográfica

Rosalía

Cigarettes After Sex

Pettinnelis

Marilina Bertoldi

Publicado el 19.03.2023
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