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Poseidótica: maquinaria espiritual

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Texto por Constanza Bustos Sánchez / Fotos por Juan Manuel Aburto – 22.08.2019

El jueves 22 de agosto del 2019 se presentó la banda argentina Poseidótica en el mítico Bar de Rene junto a los chilenos Los Tábanos Experience en el marco de una gira por Chile en las ciudades de Santiago, Valparaíso y Concepción. Como ya es usual para estas fechas el lugar estaba repleto y costaba deambular. Una escena de rock stoner psicodélico underground se observaba entre los presentes.

Los Tábanos Experience comenzaron el viaje musical de la noche. El humo se infiltró en el lugar, el ambiente se condensó y comenzamos a divagar entre emociones sonoras. Su música nos incorpora en el yo interior. Hay un vaivén de emociones corporales producidas por esta montaña rusa de efectos sonoros. Aquí los músicos son un micromundo individual que se mezcla y se comunica a través de un jamming comunitario.

La música es atmosférica, oculta, espacial y nos sumerge en un space rock acuoso que sube y baja alienígenamente queriendo generar estados anímicos sublimes.

Esta vez Daniela Filippi se subió al escenario para quedarse. Su voz estratosférica introduce y genera en conjunto con los sonidos experimentales de la banda un sentimiento de oscuridad. Hay una vocalidad fuerte, única y decidida que transmite sentimientos de dolor, de grito y de desesperación. En su rostro se observan gesticulaciones de fuerza o tristeza. Pareciera que ante su canto las palabras quisieran salir, el balbuceo simula oraciones que se interpretan en la mente del espectador y que se camuflan y diluyen con la improvisación de los demás integrantes. De esta forma Los tábanos lograron una variación entre sus presentaciones, la presencia de Daniela logró crear un tono diferente en sus canciones.

Ya entrada la noche se sube al escenario Poseidótica. Comienzan con “La distancia” y es desde ese preciso instante que se inicia en el ambiente un constante flujo musical de estructuras complejas con diferentes matices.

La atmósfera se vuelve oscura y pesada ya que se crean distintos climas musicales que divagan entre una sonoridad cerebral y negra para pasar a una hipnótica submarina liviana.

También en canciones como “Elevación” o “Los extraños” se juega con un sonido orgánico bruto, con un universo postindustrial que me hace pensar en la relación entre el humano y la máquina. Imagino ciudades construyéndose o desmembrándose mientras a mi lado algunos cabecean y bailan este rock expansivo. Hay también pasajes cósmicos ambientales que se pueden ligar a la ciencia ficción o al retrofuturismo y a su vez existe en estos una sutileza que relaja.

Cada instrumento tiene una voz propia que se equilibra en conjunto con los demás. Walter Broide, baterista y ex integrante de Los Natas toca abierto generando mayores opciones sonoras. Martín Rodriguez, bajista, impone escenográficamente presencia. En conjunto se genera una variación estética. Una mutación entre stoner, psicodelia, heavymetal y un rock experimental que logra una sensación de vuelo montañoso.

Fotos Poseidótica

Fotos Los Tábanos Experience

Publicado el 23.08.2019
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