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Pinc Louds, dulce y rasposo. Foto Review jueves 20 de diciembre 2018 en el Barrio Bellavista de Santiago de Chile

Pinc Louds Santiago 20.12.2018 WalkingStgo 32

Texto por Constanza Bustos Sánchez / Fotos por Miguel Inostroza Godoy.

Al costado del ascensor de Azotea Matilde, en un lugar sin nombre ni número, se presentó el Jueves 20 de diciembre Pinc Louds con su disco Delancey St. Station. Claudi Love, vocalista, entró por entremedio del público con unas luces enredadas en su pelo, indicio y símbolo de lo que sería lo performático de su propuesta aquella noche. Con una guitarra pequeña, un vestido azul, los labios pintados y unos zapatos rojos, se posó en el escenario y preguntó ¿Se escucha?, con una voz impostada y desplazada, una voz como se diría en Chile, de vieja zapa. A su lado se encontraba Raimundo, baterista, listo para empezar la representación.

En el escenario se produjo una deconstrucción de los límites performáticos de lo musical. Aquí no solo importaba la música, sino que existió un hibridismo cultural. Se mezcló lo teatral, la poesía, la cosmética del travestí y la apariencia e impostura de lo real con lo ficcional. En su presentación hay un desajuste visual producido por la vocalista, quien con su desplante pulsiona y metamorfosea imaginarios de género que llevan al espectador a tener que observar, poner atención y jugar con los conceptos de la realidad tangible.

Desde un principio con su camuflada voz, nos cuenta que en New York hacía frío para introducir su primera canción Watching snow. Esta comienza con dulzura y lentitud. La vocalista hace gesticulaciones llenas de amor que adormecen. Luego guitarrea estilo garage, acelerando el rasgueo y produciendo un caos con los sintetizadores para luego finalizar con un canto de llanto triste. La mayoría de sus canciones tienen este tono y versatilidad.

Claudi Love nos habla de los insectos y le pregunta al público cuál es su insecto favorito, algunos gritan cucaracha. A mí, con este gesto, se me viene a la mente la relación entre el travestismo y los insectos. El travesti puede pintar, inventar o recrear estéticas. Este muestra su organismo y es capaz de transformarlo radicalmente y así lograr que el cuerpo sea en sí mismo el soporte de la obra. Existe una emancipación en el ornamento físico al igual que el del insecto, que busca camuflarse, esconderse o mutar a través de los colores. La mariposa puede posarse en una flor y ocultarse entre las plantas, por ejemplo. Así hay una equivalencia entre el cromatismo del animal con la cosmética travesti. Los colores del maquillaje, el despilfarro de vestuario y la postura escénica son elementos que buscan al igual que el insecto al cambiar de color, la necesidad del camuflaje o la simple provocación.

Bailar un slowdance. Un baile lento, nos dice. La mayoría de los gringos no saben bailar, señala como preámbulo para cantar Last chance of love, una canción con tonalidades dolorosas que tiene vocalizaciones felices. En esta canción se le rompió una cuerda pero siguió tocando igual varios temas más. Luego vino John, Im only dancing, cover de David Bowie, cantada bajo la estética propia y múltiple de la banda. También se hizo poesía con rimas rápidas con la letra W. Dream Catcher y Take me tie me sonaron en la mitad del espectáculo. También en conjunto con el baterista interpretaron Si nos dejan de José Alfredo Jiménez, lo cual logró generar un ambiente extasiado de teatralidad amorosa. Finalizó con la canción My Teeth, diciendo que el único hueso que podemos tocar son los dientes.

Pinc Louds es un proyecto musical experimental que explora la relación del cuerpo con las artes visuales, la performance, el travestismo, la música jazz, punk, garage e indie y deconstruye la clásica presentación rock que estamos acostumbrados.

Texto por Constanza Bustos Sánchez / Fotos por Miguel Inostroza Godoy.

Publicado el 26.12.2018
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