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Fiskales Ad-Hok y Paranoia: Un lindo momento frente al caos.

Fiskales Ad Hok La Batuta 30 años 02.08.2019 WalkingStgo 63

Texto por Constanza Bustos Sánchez / Fotos por Miguel Inostroza Godoy – 02.08.2019

La noche del viernes se presentó Fiskales Ad hok para celebrar los 30 años de Batuta. Los acompañó como teloneros la banda de punk rock Paranoia. Al entrar el ambiente era ordenado y pocas personas deambulaban por el lugar. La mayoría eran antiguos seguidores. No había una juventud nueva, quizás por el precio de la entrada que salía de los límites del punkrock callejero. El público era viejo y antiguo. Pocas chaquetas remachadas y coloridas se veían desfilar, lo que me hizo extrañar la estética del clásico público de Fiskales.

Paranoia se subió al escenario con desplante. Locoro (Rodrigo Muñoz, vocalista) estaba vestido con su clásica tenida. Una falda roja escocesa, chaqueta de cuero y una voz rasposa y encigarrada que lo caracterizan como un personaje particular y único de la banda.

Comenzaron con la canción “Como quiero”, la cual tiene un video que hace poco se estrenó en las redes sociales. Esta nos habla de una vida adolescente ya en la adultez. Puede ser que su lírica sea escapismo social o una irreverencia individual hacia los estatutos jerarquizados y determinados de la vida. Esta nos habla de vivir como uno quiere sin mayores responsabilidades. Aquí hay una rapidez ramonera y un punkrock melódico alegre en conjunto con una letra simple que mueve al público.

Con ella comienza el primer baile de la jornada. Se ven personajes moviéndose y coreando mientras el ambiente empieza a ebullir poco a poco. El espacio se empieza a llenar y las cervezas comienzan a salir. Baile, cantos de algunos y un ambiente familiar trae desde los suburbios a Batuta a Paranoia.

Con la canción “Noche de Punk Rock” se escuchan los clásicos cantos de los amigos. Locoro luce su gorro de capitán del ejercito chino y pienso en que existe una teatralidad en su presentación que deberían resaltar aún más. Terminaron con “Me quedo solo”.

Comienza Fiskales. Observo y el lugar se repletó de golpe. El ambiente está denso y hay una emoción oscura en el aire. Alvaro España con su cara dura y gestos fuertes le dedica la tocata a Carlos Carmona que según cuenta ayudaba administrar la batuta y con quien compartieron grandes noches de juerga hasta la madrugada. También relata que Batuta fue el lugar donde presentaron su primer disco, haciendo un ligue emocional con el recinto.

La primera fue “Ten piedad” y desde el comienzo el público se fusionó convirtiéndose en un monstruo negro con dientes filosos que come, digiere, se mueve, escupe, bebe, se enajena y aplasta. No hay respeto desde un comienzo. El pogo gira y gira indisoluble. Se levantan manos cantando con rabia y frustración porque Fiskales genera eso. Nos recuerda con su música que el país esta sometido a un mercado neoliberal y que ellos aborrecen el estado actual social. No hay negociación y no hay trance dicen. Pero por atrás pasan las visuales que presentaron en Lollapalooza y me sale una sonrisa irónica. Es extraño cantar “Campanitas” y pensar a Fiskales en ese evento. El discurso se disuelve al imaginarlo.

Aún así las uñas encrustadas en la piel sangrante es la sensación brutal que transmite el público a Fiskales. Álvaro se mueve como un perro rabioso y también escupe y bebe, mientras Rolly determinante en el bajo fluye indiferente fusionándose con el instrumento.

Estos viajan al disco Fiesta con canciones como “La mancha del Jaguar”, pasan por las clásicas “Microtráfico”, “Angel”, “Esa vida” de Lindo Momento frente al Caos, se quedan un rato en el Calavera con “Sudamérica – no” en donde expresan un discurso básico en contra de las AFPs y la política chilena. Tocan el clásico cover de los Ramones “Pet Cementery” y luego por problemas de sonido Álvaro empieza a dialogar con el bajista tirando chistes noventeros patriarcales que ya aburren.

En “Caldo e’ Caeza” se empieza a generar el caos. La pelea empieza. Veo como una botella de cerveza se revienta en la cara de un hombre. El líquido explota en cámara lenta. Me empujan. Hay manotazos, golpes, gritos. Tratan de soltarlos. No se puede. Esta mocha dura más de lo normal. El ambiente se condensa y se siente el olor a violencia. Está oscuro. Siguen tocando el tema y cuando termina Álvaro, desafiante, pide que no se siga. Nadie escucha. Luego de unos minutos la pelea cesa dejando un ambiente con una energía llena de impotencia.

Siguieron con “Palo sin Bandera” track nuevo de su próximo disco titulado “Flagelo” y mostraron un video de stop motion realizado por Toys and Rock. Luego sonó “Libertad vigilada”, “No estar aquí”, “Fiesta”, “Eugenia” entre otras. En la “Cumbia de Pancho” el caos volvió al lugar y un pogo multitudinario se formó. De las últimas fueron “Condor” y “Ranchera”.

Fotos Fiskales Ad-Hok

Fotos Paranoia punkrock

Publicado el 05.08.2019
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